La persona seleccionada será responsable de ejecutar tareas de encofrado tanto vertical como horizontal, una función esencial en la fase de construcción de estructuras de hormigón. Se encargará del montaje y colocación de paneles, ya sean metálicos, de madera o fenólicos, para dar forma a elementos fundamentales como muros de contención, pilares, vigas, losas y forjados. Además, deberá interpretar planos estructurales con precisión para conocer las cotas, dimensiones y volúmenes exactos requeridos, y realizar el replanteo sobre el terreno marcando líneas, ejes y niveles con herramientas específicas. Otra parte importante del trabajo consiste en construir encofrados especializados para elementos hidráulicos y de saneamiento, incluyendo pozos de registro, arquetas, marcos de hormigón y colectores. Previo al vertido del hormigón, instalará elementos de estanqueidad como juntas de dilatación y bandas para prevenir filtraciones de agua. Durante el vertido, supervisará la integridad de la estructura para detectar y corregir en tiempo real posibles fugas, deformaciones o fallos en los sistemas de apeo, asegurando la calidad final del elemento constructivo. Finalizada la fase de fraguado y una vez alcanzada la resistencia necesaria del hormigón, procederá al desencofrado o desmoldeo, retirando de forma sistemática y segura todos los paneles, puntales y soportes. Posteriormente, llevará a cabo tareas de mantenimiento y recuperación del material, como la limpieza, el rascado y la clasificación de los componentes para su reutilización en fases posteriores de la obra, contribuyendo así a la eficiencia y sostenibilidad del proceso constructivo. El contrato ofrecido es indefinido, con una jornada laboral completa y continua. El salario anual bruto se sitúa en un rango fijo de entre 25.000 y 28.000 euros. La empresa promueve un ambiente de trabajo profesional y dinámico, enfocado en el desarrollo continuo de sus trabajadores.